14 junio 2024

Colores y sensaciones

La vida es en color y de forma natural. Y nos servimos de los colores para interpretar sus aspectos: Un paisaje verde nos habla de naturaleza viva, un semáforo rojo nos advierte del peligro aunque es necesario aclarar que en este último ejemplo, el uso del rojo es convencional/cultural. 

Los colores se relacionan directamente con las emociones y ejercen una influencia directa y decisiva sobre nuestra mente y cuerpo, tienen mucho que ver con nuestra forma de reaccionar, actúan tanto en el plano físico, como en el mental y el emocional. Tan es así que existe la cromoterapia, una disciplina que se basa en el uso del color como forma terapéutica para corregir los desequilibrios energéticos, es decir aprovechar el poderoso influjo del color para ayudarse a uno mismo, utilizándolo según nuestras necesidades. Por ejemplo, los verdes y azules son relajantes, fríos y calmantes, los colores cálidos -rojo, naranja y amarillo- estimulan y generan un sentido vital.

Seguramente todos/as contamos con una escala de colores propia a través de la cual podemos expresar nuestro humor, nuestro propio temperamento, imaginación y sentimientos. Indudablemente, verificamos que existen relaciones entre sensaciones y colores. 

Según algunas perspectivas psicológicas, si bien hay lugar para lo estrictamente personal y subjetivo en la elección de colores, también se indica que las personas reciben singulares influencias por la presencia de un determinado color. 

En el espectro de los colores aplicado a la vida personal, observamos casos de personas que siempre usan colores llamativos o chillones para vestirse, o tribus llamadas “góticas” que adoptan la estética del negro para su ropa y arreglo personal. 

También las estaciones del año nos provocan distintas sensaciones cromáticas: otoño, invierno, primavera y verano...

Y si hablamos de la lluvia: ¿De qué color ven ustedes un día de lluvia? 




Vamos a descubrir el sentido que le infunde Matilde Alba Swann, en su poema:

En este día de lluvia 

Un gris limpio, monótono, inasible, en este día de lluvia y cielo enfermo, el corazón del agua está soñando con bandadas de pájaros de vidrio, y en la rama otoñal, junta la ausencia, luces mojadas, y voces de aluminio.

Hay como un gato gris rondando en torno, así de blando, así de ojo amarillo.

Es casi tarde, mi niñez descalza, viene a buscarme por un largo río, bajo un mar vertical deshilachado, y un silencio de océano dormido.

Salgo a su encuentro, quedo de su mano, me desnudo en su piel, líquida cuna, vuelvo a mi antiguo manantial, deshago, gota a gota, pausada, mansa, muerta.

Bajo un llanto de techos castigados, somnolientos, reencarno,  soy de lluvia.

06 junio 2024

Literatura en grageas

El paraíso imperfecto, minicuento de Augusto Monterroso

-Es cierto -dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno-; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.


Camino al paraíso 

Pintura de Haykuhi Khachatryan



27 mayo 2024

El día de hoy, en tono poético

No existe un día más hermoso que el día de hoy       Elsa Bornemann


Joaquín Sorolla

La suma de muchísimos ayeres forma mi pasado.

Mi pasado se compone de recuerdos alegres... tristes...

Algunos, están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.

El día de ayer pudo haber sido un hermoso día...

Pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás.

Corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.

Acaso el día de mañana amanezca aún más hermoso...

Pero no puedo avanzar mirando sólo el horizonte. Corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.

Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir cómo cada instante me dice: ¡presente!

Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego ni pasarlo en limpio... Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.

Ayer, fui. Mañana, seré. Hoy, soy.

Por eso, hoy te digo que te quiero...

hoy te escucho... hoy te pido disculpas por mis errores...

hoy te ayudo... hoy comparto lo que tengo...

hoy me separo de ti sin guardarme ninguna palabra para mañana ...

Porque hoy respiro, transpiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo ...

Hoy. Hoy estoy vivo. Como tú. 


Vladimir Volegov

Elsa Bornemann fue una destacada escritora argentina que también ejerció la docencia en todos los niveles. Su obra literaria dedicada a niños y jóvenes incluye cuentos, novelas, poesías; el amor, el humor y el terror. Compuso también canciones y piezas teatrales y ha elaborado antologías de cuentos tradicionales de diferentes etnias, ensayos, traducciones y prólogos. Muchas de sus obras se han publicado en Japón, Israel, Estados Unidos y diversos países de Latinoamérica y Europa. Recibió un amplio reconocimiento nacional e internacional.

12 mayo 2024

Autopercepciones en clave poética

 

Estados de ánimo    Mario Benedetti

                     A veces me siento

                     como un águila en el aire.

                                          Pablo Milanés

 

Unas veces me siento

como pobre colina

y otras como montaña

de cumbres repetidas.

 

Unas veces me siento

como un acantilado

y en otras como un cielo

azul pero lejano.

 

A veces uno es

manantial entre rocas

y otras veces un árbol

con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas

como laguna insomne

con un embarcadero

ya sin embarcaciones

una laguna verde

inmóvil y paciente

conforme con sus algas

sus musgos y sus peces,

sereno en mi confianza

confiando en que una tarde

te acerques y te mires,

te mires al mirarme.


Amantes
Pablo Picasso


06 mayo 2024

Breves en literatura: Minicuento

Dentro de la literatura contemporánea, encontramos autores con un estilo singular cuya propuesta sorprende y genera amplio reconocimiento entre los lectores, como es el caso del escritor guatemalteco Augusto Monterroso, con narraciones que analizan la vida desde una perspectiva irónica, con sentido del humor y amplia imaginación. Se trata de textos breves que oscilan en distintos géneros como aforismos, relatos, fábulas, ensayos, minicuentos como el que ahora compartimos.


La oveja negra      Augusto Monterroso

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.

Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.

Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

26 abril 2024

Educación en red: realidad y perspectivas

Las redes digitales ya se han instalado en todos los ámbitos de la vida social, educativa, laboral y ciudadana. En el mundo educativo, es innegable que las necesidades del sistema en tiempos del aislamiento provocado por el COVID, han obligado a organizar e implementar con celeridad espacios áulicos mediados por las TIC. Con resultados diversos, los recursos y las redes digitales en ese período han contribuido a mantener procesos de enseñanza y de aprendizaje y los vínculos entre alumnos/as pares y docentes.

Hoy continúan los desafíos para vincular estrechamente a las universidades en el marco de favorecer la construcción de un mundo mejor a través de las funciones de investigación, enseñanza, cooperación y extensión, promoviendo sinergias entre ellas y aumentando su eficacia.

Desde ese contexto, compartimos la publicación de La educación en red. Una perspectiva multidimensional (2023, Octaedro),  cuyos editores son Santos Rego, M. A., Lorenzo Moledo, M. y García-Álvarez, J.  

Según lo informado por la propia editorial, se trata de un libro que invita al análisis dialógico, en tanto que aborda un tema de poliédricas dimensiones para el presente y, sobre todo, para el porvenir de la educación en la irreversible sociedad del conocimiento. Educar en red significa descubrir conexiones entre vectores de aprendizaje dentro y fuera del currículo, pensando en la mejor formación de una ciudadanía que ya poco o nada tiene que ver con el mundo de ayer. 


Además de apuntar al fortalecimiento de la innovación desde proyectos coparticipados, el volumen remite a una prudente consideración de la alfabetización digital sin perjudicar abiertamente la atención al peso que hemos de seguir concediendo al espacio comunitario. Estamos, pues, ante un enfoque que facilita la transición hacia el empleo, al suponer aproximaciones estratégicas entre lo formal y lo no formal y donde, por lo general, se asume un principio de cooperación entre agentes que operan sabiendo que la buena gestión de la diversidad abre vías de éxito en torno a metas comunes.


17 abril 2024

Decálogo para noveles escritores

¿Cómo se inicia un escritor? ¿Qué estrategias debería contemplar para construir su oficio y su propio estilo? ¿Tiene sentido dar recomendaciones y consejos a quienes se inician en la escritura? 

Entre los hombres y mujeres de la literatura que han ofrecido principios o pautas para los noveles escritores se encuentra Augusto Monterroso (1944-2003), escritor nacido en Guatemala, autodidacta, ensayista, traductor y autor de libros como Uno de cada tres, El centenario, La oveja negra y demás fábulas, Lo demás es silencio y Las ilusiones perdidas

Cabe destacar que Monterroso mereció importantes galardones y reconocimientos, como el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias (Guatemala, 1997), el Príncipe de Asturias por las Letras (España, 2000) y el Juan Rulfo (México, 2000).

Hoy compartimos su Decálogo para escritores (con doce principios) en donde Monterroso da la opción de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.

El decálogo de Augusto Monterroso

 1.   Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

2.   No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus        antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

 3.   En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: «En literatura no hay nada escrito».

4.   Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

 5.   Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio,     o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y     de noche.

 6.   Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a         Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como      Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

 7.   No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el         éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se             entristezcan.

 8.    Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

 9.   Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda.     En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

 10.  Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o       más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso  tendrás que ser más inteligente que él.

 11.  No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

 12.  Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.