23 octubre 2017

Más sobre pedagogía red

Hace un tiempo dimos cuenta del actual debate acerca de la construcción de la pedagogía red, que -expresado en términos simplificadores- podemos plantear de esta manera: ¿se justifica la construcción de un nuevo paradigma para la enseñanza y el aprendizaje en la cibercultura, o sólo es necesario hacer una adaptación de los modelos pedagógicos que han prevalecido antes del auge de internet?

Sin olvidar que estamos en tiempo de transiciones y de reconfiguraciones de roles y tareas, muchos autores están abordando el tema, como sucede en el libro Pedagogía red. Una educacion para tiempos de internet, cuyos editores son Begoña Gros Salvat y Cristóbal Suárez-Guerrero, publicado por Ediciones Octaedro (2016).



Un avance del contenido de ese libro y de las preguntas que abarca ese debate, lo encontramos en la presentación:

La pedagogía tiene el reto de entender la oportunidad educativa que supone internet. No obstante, el reto no implica una tarea mecánica. Existen muchos intentos bajo distintos nombres que dan cabida a este proceso (ciberpedagogía, pedagogía online y otros genéricos) que, estricto sensu, no representan una nueva pedagogía, sino más bien el afianzamiento de visiones educativas, algunas ya enunciadas o perfiladas, que empiezan a tomar fuerza en el entorno educativo que describe internet. 
Por tanto, en el continuum que representa el desarrollo de la pedagogía, internet es un estadio de desarrollo en el que utopías –y distopías– educativas encuentran rasgos de verosimilitud.
Pero la reflexión pedagógica sobre internet es un ejercicio que no solo busca dar respuestas, sino también plantear preguntas. Muchos entienden internet como la respuesta adecuada a las inconsistencias educativas –más en el ámbito de la educación formal–, pero plantear buenas y adecuadas preguntas quizás sea el ejercicio menos común, aunque el más rico y complejo, en este proceso de apropiación de la tecnología por la cultura educativa. 
La pedagogía también tiene esa vocación por buscar, gracias a las preguntas, la movilidad de las ideas y la crítica para ir más allá de la moda o el automatismo con que a veces se puede asumir internet en la educación.
Por ello, la necesidad de pensar en internet no solo como la respuesta didáctica a la pregunta ¿con qué aprender?, sino ¿dónde está el cambio educativo con internet? Ni los recursos, ni los flujos de comunicación, ni el lenguaje, ni las dinámicas de interacción social en internet son las mismas que los recursos, flujos, lenguaje y dinámicas del aula. El cambio está en el modo de acción y pensamiento en red.
Internet viene afianzando visiones y acciones que favorecen aprender –y también enseñar– en un entorno y flujos de comunicación distintos a la organización escolar clásica. 
Como aprender no es aséptico al entorno donde sucede, algo debemos exigir a la reflexión educativa para ir más allá de la sustitución de un recurso por otro.
Lo radical del cambio es comprender que aprender puede estar enmarañado en una nueva capa de acción y representación en red.

Desde ese lugar, el libro se plantea las siguientes preguntas, cada una de las cuales conforma un capítulo desarrollado por diferentes autores especialistas en la materia:  

1. ¿Por qué aprender en red? El debate sobre las finalidades de la educación en la nueva ecología del aprendizaje
2. ¿Qué aprender en la red? El valor educativo de la cultura abierta
3. ¿Cómo aprender en red?  
4. ¿Con qué aprender en red? Estrategias y herramientas para la apertura y disrupción de las instituciones educativas.
5. ¿Con quién aprender? Nuevos perfiles educativos en red
6. ¿Dónde aprender en internet? Territorialidad virtual y nuevas narrativas
7. ¿Cuándo aprender en red? Espacio-tiempo de la educación en la sociedad de la pantalla
8. ¿Cómo valorar lo que se aprende en la red?



12 octubre 2017

Harvard a la vanguardia del uso de la tecnología

La Universidad de Harvard tiene 381 años de historia y una trayectoria de excelencia académica que no se ha interrumpido con el paso de los años. Siempre ha estado en la vanguardia para ofrecer carreras con alta calidad académica y ahora su Escuela de Negocios (HBX) quiere situarse también en primera posición en cuanto a la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación en la docencia. 

Desde ese propósito ha implementado una estrategias de educación a distancia a través de clases virtuales que suponen un despliegue de medios más habitual en un show televisivo de prime time que en una institución universitaria. Hasta 60 estudiantes pueden asistir a las clases desde cualquier lugar del mundo como si estuvieran en el edificio de la HBX, mientras que en el espacio en que se desarrollan las presentaciones un equipo compuesto por varias cámaras (un operador, cámara al hombro, sigue todo el tiempo al profesor para captar sus movimientos) permite no perderse ningún detalle de la clase. El profesor ve en todo momento a sus alumnos, desplegados sobre un gigantesco videowall con imágenes en alta resolución, y pueden interactuar entre ellos, dando como resultado una experiencia casi idéntica como si estuvieran en el mismo espacio.

Un artículo en la revista Fortune señalaba que uno de los aciertos de HBX Live fue contratar el asesoramiento de especialistas en retransmisiones deportivas del canal NBC, para asegurarse de que los streamings de las clases tenían el nivel de calidad técnico que buscaban. La propuesta de Harvard está siendo seguida de cerca por otras instituciones educativas, puesto que -obviamente sin el despliegue de medios que solo unos pocos pueden permitirse- parece que una de las líneas del futuro de la enseñanza pasa por este tipo de aulas. 

Invitamos a ver un breve video que muestra cómo se aplica esta tecnología en las clases de Harvard.









02 octubre 2017

Ser docente en tiempos de Internet

En una sociedad que gira alrededor de Internet, en donde mayoritariamente las nuevas generaciones encuentran en la red un mundo de lazos sociales, información, espectáculos, noticias y eventos de distinta naturaleza, surgen preguntas acerca del rol del docente y de sus tareas. 

Sobre esta cuestión, recordamos un artículo del escritor y semiólogo Umberto Eco que escribió para el diario La Nación (21/05/07) en el que plantea su punto de vista acerca de una pregunta que un estudiante formuló a un profesor: Disculpe, pero en la época de Internet, usted ¿para qué sirve?

Alireza Darvish
A partir de este interrogante, Eco discurre sobre el papel del docente tomando como ejes dos dimensiones: la formación y la información, y sostiene: Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se trasmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera.

Eco reconoce el caudal inmenso que provee Internet como fuente de información pero también se pregunta sobre la competencia requerida para buscar, filtrar, seleccionar, evaluar y recuperar la información. En esa línea, expresa: Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales). 

En ese marco, Eco esboza respuestas acerca de cuál es la tarea del docente en el "arte de la selección" de la información para favorecer la relación significativa de datos con vistas a generar conocimiento.

El artículo completo se puede leer en:
http://www.lanacion.com.ar/910427-de-que-sirve-el-profesor

25 septiembre 2017

El oficio de enseñar con tecnologías

El rol y el trabajo docente apoyado en el uso apropiado de TIC sigue siendo una línea fundamental asociada tanto a la innovación encuadrada en políticas públicas para el ámbito educativo, como al mejoramiento de los procesos de enseñanza y de aprendizaje en consonancia con las transformaciones sociales, culturales y económicas de la sociedad contemporánea. 

En ese contexto, el video (20:17) Aprender con tecnologías. Escenarios e interrogantes para la educación superior, de Carina Lion (CITEP UBA, 2012), plantea distintos aspectos involucrados en el aprendizaje mediado tecnológicamente: el escenario de las intersecciones que interpela sobre los conocimientos y habilidades que poseen los docentes cuando enseñan con las TIC, la ambientación o espacios de enseñanza, y los soportes o entornos tecnológicos. 

Aplicando distintas metáforas (aulas porosas, panal cognitivo, pensar en abanico y partituras móviles), Lion propone trabajar desde la experiencia y la reflexión teórica con base empírica sobre el concepto de inteligencia colectiva y la construcción de nuevas narrativas docentes (expansivas, expresivas, dilemáticas y disruptivas).





Después de ver el video, los invito a reflexionar y responder estos interrogantes en el segmento comentarios de este blog: 

a) Desde el marco conceptual que aporta Lion: ¿Qué habilidades socio-cognitivas y capacidades expresivas puede promover y favorecer el uso de las tecnologías en los procesos de enseñanza y de aprendizaje?
b)  ¿Qué tensiones se producen en la búsqueda de nuevas experiencias de conocer y aprender con las TIC?




16 septiembre 2017

Imaginándonos las escuelas del futuro

¿Cómo nos imaginamos a las escuelas y universidades en la sociedad red en los próximos años? ¿Cuáles serán las tendencias que se instalarán en el marco de las potencialidades que nos ofrecen las tecnologías y sus múltiples plataformas? ¿Cuáles serán los principios de mayor importancia: flexibilidad, personalización, autonomía, colaboración, ubicuidad, multimedialidad, docente facilitador y curador de contenidos…? ¿Será posible conjugar la dimensión personalizada de estudiantes que aprenden en entornos virtuales con apoyo docente, y la dimensión social de sujetos que interactúan y aprenden de modo colaborativo? 


En esa línea, comparto una infografía sobre el futuro de las escuelas en línea/online, en versión española, ya que la versión original fue publicada por eLearning Infographics: http://elearninginfographics.com/future-online-schools-infographic/

La imagen (tomada de https://ined21.com/futuro-las-escuelas-online/) muestra la evolución de la educación según las tecnologías utilizadas, desde las simples hasta las más complejas, que han caracterizado el desarrollo de clases. Así vemos que desde los inicios las clases se anclaban en espacios físicos determinados: el aula, mientras que hoy los aprendizajes transcurren en diversidad de ambientes, desde la propia institución a la que concurren los estudiantes, hasta los entornos personales en donde los sujetos eligen en qué tiempo estudiar, cómo y con quiénes. 


08 septiembre 2017

8 de septiembre: Día internacional de la alfabetización

Hace 51 años, la UNESCO proclamó oficialmente el 8 de septiembre como Día Internacional de la Alfabetización, con el fin de movilizar a la comunidad internacional y fomentar la alfabetización como instrumento para empoderar a las personas, las comunidades y las sociedades.

La perspectiva de la alfabetización se encuadra en la creación de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, con especial atención a los jóvenes y adultos, y tiene estrecha vinculación con el desarrollo sostenible que se propone “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”.  

En la sociedad contemporánea en donde las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) permean e influyen cada vez más sobre los modos de aprender, conocer, interactuar y vivir de los pueblos, la alfabetización no puede desconocer la importancia de construir la ciudadanía digital que posibilite a los sujetos desarrollar capacidades y competencias para el uso crítico y reflexivo de las tecnologías que remitan a nuevos modos y lenguajes de expresión, participación y producción de ideas y proyectos.

En esa línea, Área y Pessoa (2012) sostienen:

La alfabetización debe representar un proceso de desarrollo de una identidad como sujeto en el territorio digital, que se caracterice por la apropiación significativa de las competencias intelectuales, sociales y éticas necesarias para interactuar con la información y para recrearla de un modo crítico y emancipador. La meta de la alfabetización será desarrollar en cada sujeto la capacidad para que pueda actuar y participar de forma autónoma, culta y crítica en la cultura del ciberespacio, y en consecuencia, es un derecho y una necesidad de todos y de cada uno de los ciudadanos de la sociedad informacional.

04 septiembre 2017